Con más de 4.000 becarios seleccionados en 11 años, el programa apuesta por profesionales capaces de competir en las mejores universidades, innovar y aportar al desarrollo de un Paraguay que gana protagonismo internacional. Para 2027, proyecta ofrecer más de 300 becas.
El próximo gran salto de Para­guay se disputa en las aulas, los labo­ratorios y los centros de investigación del mundo. Y es que detrás de cada in­versión que llega, o de una industria que se expande late con más fuerza la necesidad de contar con profesionales preparados para competir, innovar y convertir el conocimiento en desa­rrollo. En esa apuesta, el Programa Nacional de Becas de Posgrado Carlos Antonio López (Becal) se consolida como uno de los grandes semilleros del talento paraguayo.
En 11 años, el programa selec­cionó a 4.047 becarios mediante 173 convocatorias, desde su creación en 2015 hasta junio de 2026. De ellos, 2.662 culminaron sus programas de formación y 703 continúan activos en Paraguay y el exterior. Sin embargo, el impacto va más allá de las cifras atendiendo a que Becal no solamen­te ha cambiado trayectorias indivi­duales, sino que está contribuyendo a transformar las capacidades de nuestro país. Así lo expresó Alejandra Bogado Tervit, directora del progra­ma, abogada por la Universidad Cató­lica Nuestra Señora de la Asunción y máster en Educación, con énfasis en Liderazgo y Gestión, por la Universi­dad de Melbourne, Australia.
De hecho, su propia experiencia estudiando fuera del país le permite hablar desde un lugar personal. “No solamente transforma tus conoci­mientos y tu trayectoria profesional; también cambia tu manera de mirar el mundo y de comprender cuánto po­dés aportar a tu país”, afirmó. Esa con­vicción resume la apuesta de Becal de abrir las puertas de la excelencia académica y hacer que el origen o la capacidad económica no definan has­ta dónde puede llegar un paraguayo.
En universidades de prestigio internacional, jóvenes paraguayos adquieren herramientas para investigar, innovar y aportar al desarrollo de su país.
En universidades de prestigio internacional, jóvenes paraguayos adquieren herramientas para investigar, innovar y aportar al desarrollo de su país.
La radiografía de sus beneficiarios revela que seis de cada diez son hijos de padres que no llegaron a la univer­sidad, más de la mitad proviene de colegios públicos, aproximadamente el 64 % son mujeres y cerca del 30 % procede del interior, con repre­sentación de los 17 departamentos. Además, una evaluación estimó que, en uno de los escenarios analizados, cada guaraní invertido genera G. 2,14 de retorno social. Entre los becarios retornados de maestrías y doctorados incluidos en ese análisis, el 89 % esta­ba trabajando.
España figura entre los desti­nos preferidos, junto con EE. UU. y Reino Unido; también hay becarios en Australia, Alemania y Francia. Históricamente, las maestrías lideran las preferencias, con 2.039 beneficia­rios, seguidas por los doctorados, con 492. ¿Qué buscan estudiar? Hay una marcada inclinación hacia la inteli­gencia artificial, la ciencia de datos, la ciberseguridad, la biotecnología y la sostenibilidad, competencias cada vez más necesarias para empresas e instituciones.
Barcelona se convierte en escenario de aprendizaje y nuevas oportunidades para jóvenes paraguayos que amplían sus horizontes académicos y profesionales.
Barcelona se convierte en escenario de aprendizaje y nuevas oportunidades para jóvenes paraguayos que amplían sus horizontes académicos y profesionales.
Una muestra de ello es Aida Noe­mí Flecha Villamayor, becaria en el Politecnico di Milano, quien integró el equipo ganador del primer pre­mio del James Dyson Award 2026 en Italia por desarrollar un calcetín in­teligente para personas con Parkin­son. Una innovación que demuestra cómo la formación internacional puede traducirse en soluciones de alcance global.
En este sentido, para Alejandra la clave está en conectar las aspira­ciones individuales con las priori­dades nacionales. Y, para lograrlo, desde finales de 2023, Becal reúne a representantes públicos, privados y académicos para identificar las capacidades que Paraguay necesita. El programa cuenta con más de 60 convenios universitarios y alianzas con Fulbright, Chevening, DAAD y Fundación Carolina, entre otras, con descuentos en matrículas que pueden alcanzar el 80 %.
En 2027 se proyectan más de 300 becas, incluyendo maestrías, docto­rados, posdoctorados, especializaciones, movilidad internacional de grado e idiomas, tanto en Paraguay como en el exterior. La apuesta también es fortalecer la investigación y formar profesionales capaces de producir conocimiento, no solo aplicarlo.
El título en las manos es el resultado de años de esfuerzo y el orgullo de demostrar que el talento paraguayo puede llegar lejos.
El título en las manos es el resultado de años de esfuerzo y el orgullo de demostrar que el talento paraguayo puede llegar lejos.
“Paraguay necesita de su talento, de sus ideas y de su capacidad para transformar nuestro futuro”, aseguró la directora. Sin dudas, en un país cada vez más observado por los inver­sionistas y con nuevas oportunidades de expansión, formar capital humano de calidad no es un lujo académico, sino más bien una condición para crecer. El desafío es que ese conoci­miento regrese, se multiplique y se convierta en innovación, productivi­dad y mejores servicios.
Para muchos jóvenes, Becal representa el sueño de una generación que se prepara para crecer profesionalmente y contribuir al desarrollo de Paraguay.
Para muchos jóvenes, Becal representa el sueño de una generación que se prepara para crecer profesionalmente y contribuir al desarrollo de Paraguay.
Aida Noemí Flecha Villamayor, becaria de Becal, integró el equipo internacional que desarrolló un calcetín inteligente para personas con Parkinson.
Aida Noemí Flecha Villamayor, becaria de Becal, integró el equipo internacional que desarrolló un calcetín inteligente para personas con Parkinson.