El talento juvenil paraguayo está a la altura de cualquier desafío, pero muchas veces las oportunidades no acompañan. Estudiar requiere tiempo, recursos y esfuerzo, además de trabajar para sostenerse. Atendiendo a esta premisa nació Irũ, un proyecto que transforma el conocimiento en una herramienta real para crecer y abrir camino al éxito.
Cuatro jóvenes universitarios de la UNA, enfrentando ellos mismos la difi­cultad de compaginar clases y trabajo, decidieron transformar su experiencia en solución. “Queríamos un espacio flexible que se adapte a los estudiantes, que nos permita compartir nuestros conocimientos y que también fuese una fuente laboral para nosotros”, explicó Magalí Argüello, una de las fundadoras.
Recordó que la idea de Irũ, nació hace más de tres años, pero que se materializó recién hace un año y me­dio, con clases virtuales particulares que hoy alcanzan a unos 70 jóvenes de todo el país.
El emprendimiento ofrece cursos en matemáticas, química y castellano, diseñados para reforzar conocimientos, así como para postularse a becas del Gobierno y acceder a educación supe­rior con herramientas concretas. Magalí comentó que, para quienes llegan a esta última instancia, desde Irũ comparten videotutoriales paso a paso, en los que los alumnos aprenden a completar formularios, preparar presentaciones y responder preguntas socioeconómicas propias de cada postulación.
Sin embargo, lo más destacado del proyecto es la accesibilidad. Las clases virtuales cuestan G. 35.000 por hora y las presenciales G. 45.000. También se entregan becas completas a quienes no cuentan con los recursos necesarios. Y, lo mejor de todo, es que esta iniciativa da buenos frutos ya que los alumnos alcanzan sus objetivos.
Así, lo que comenzó con asignaturas básicas de Ingeniería Civil y Arquitectu­ra hoy suma colaboradores de Ciencias Químicas y Médicas, expandiendo la oferta y el impacto del proyecto. Irũ no es solo un curso, es una comunidad de jóvenes que ayuda a quienes tienen ganas de superarse y ser agentes de transformación.