Vanderlei Soela, profesor asociado de la Fundación Don Cabral, y especialista en gestión de personas y liderazgo. Foto: Matías Amarilla.
20/08/2025 12:57
Invertir en el talento humano, clave para el crecimiento sostenible
Por: Adelaida Alcaraz
“Paraguay tiene el terreno fértil para crecer, pero el verdadero diferencial será la calidad del capital humano que sepa cultivar”, expresó Vanderlei Soela, profesor asociado de la Fundación Don Cabral, especialista en gestión de personas y liderazgo, quien arribó a Paraguay para participar de la segunda edición del Foro Paraguay Global.
Las organizaciones están hechas de personas. Ellas son el verdadero motor de todo logro, con sus capacidades, límites y sueños, manifestó Vanderlei Soela, especialista en gestión de personas y liderazgo, quien tuvo a su cargo la disertación sobre “Inversión & Gestión de Equipos”.
En su visión, vivimos una era en la que los activos más valiosos no se encuentran en las máquinas ni en la tecnología, sino en el potencial humano. De allí que, invertir en las personas y en los equipos es una condición imprescindible para la supervivencia y el éxito de cualquier organización. Y más aún en tiempos en que la Inteligencia Artificial gana terreno.
Paradójicamente, cuidar a las personas en todos los niveles, se vuelve aún más urgente. Esto significa brindarles seguridad emocional, claridad en las reglas del juego y un genuino sentido de pertenencia.
“No se puede ofrecer lo que no se posee”, recordó el expositor y agregó que para esperar grandes resultados de los equipos, primero hay que crear las condiciones para que crezcan como humanos y como profesionales.
Mencionó también que Paraguay muestra un escenario de oportunidades. Esto se debe a que el país registra un crecimiento económico exponencial, avances en infraestructura y mayor profesionalización empresarial. Sin embargo, con estos logros surge un nuevo desafío: la escasez de talentos estratégicos.
Hoy en día, cada vez más, las personas tienen la posibilidad de elegir dónde y cómo trabajar. De ahí que, la capacitación permanente no será un lujo, sino una necesidad, aun sabiendo que la retención de talento tiende a ser más corta.
Construir equipos de alto rendimiento requiere, entonces, de un cambio de mentalidad. Dejar de ver a las personas como costo y reconocerlas como el activo más importante. Esto implica rediseñar horarios, beneficios, metas y, sobre todo, fomentar un liderazgo transparente que comunique con claridad los objetivos de la organización.
¿Cómo medir si ese esfuerzo da frutos? Vanderlei resaltó un indicador simple pero poderoso que se basa en la satisfacción de los miembros del equipo. De hecho, dijo, que las encuestas de clima permiten saber si existe confianza, compromiso y corresponsabilidad.
Sumado a ello, métricas como la rotación, el retorno sobre la inversión en capacitación y la reputación de la empresa son señales claras de una gestión saludable.
Finalmente, el especialista reiteró que invertir en personas no solo fortalece equipos, también asegura retornos consistentes y duraderos. “Paraguay tiene el terreno fértil para crecer, pero el verdadero diferencial será la calidad del capital humano que sepa cultivar”, puntualizó.