Alejandra Scavone convirtió la lectura de las necesidades de cada inversor en la esencia de Scavone Inversiones y Desarrollo, un modelo de negocios que conecta capital, oportunidades y visión de desarrollo en Paraguay.
Un inversor puede llegar a Para­guay con capital, experiencia y un proyecto. Sin embargo, no siempre tiene una hoja de ruta definida. Es ahí donde Alejandra Scavone se convierte en pieza clave.
Estratega, visionaria y atenta a las necesidades de quienes llegan al país convirtió su capacidad de leer oportu­nidades y conectar intereses en el eje de Scavone Inversiones y Desarrollo, una firma que nació hace tres años y recibe delegaciones interesadas en conocer el mercado y evaluar posibilidades.
Su trabajo comienza mucho antes de una operación. Primero, escucha qué pretende hacer quien está del otro lado de la mesa, qué necesita y sus objetivos. “Lo que hacemos es enten­der qué quieren, qué régimen convie­ne, con quién les podemos conectar, qué capital humano necesitan, cómo pueden aterrizar su proyecto y luego hacemos una hoja de ruta”, explicó a FOCO Business.
Las delegaciones empresariales forman parte de la dinámica de Scavone Inversiones y Desarrollo, que recibe periódicamente a compañías interesadas en explorar oportunidades en Paraguay.
Las delegaciones empresariales forman parte de la dinámica de Scavone Inversiones y Desarrollo, que recibe periódicamente a compañías interesadas en explorar oportunidades en Paraguay.
Un equipo familiar y multidisci­plinario. La fórmula nació durante un viaje a São Paulo. Alejandra buscaba una compañía que pudiera llegar al país y encontró firmas brasileñas que querían desembarcar, pero no encon­traban quién pudiera orientarlas.
Paraguay tenía condiciones com­petitivas para atraer capital, pero necesitaban más que información. Requerían interpretación, contactos y acompañamiento para traducir las ventajas locales a las necesidades de cada proyecto. Así nació Scavone In­versiones y Desarrollo.
Junto a Alejandra, Jorge, su herma­no y también arquitecto, cumple un rol fundamental en la preparación y articulación de la firma, estructuran­do escenarios, coordinando el equipo y acompañando a los inversores en cada etapa.
Actualmente, la firma trabaja con unas 20 personas que articulan docu­mentación, apertura de cuentas, finan­ciamiento, contabilidad, asesoría legal, gestores, capacitación y traducción. “La propuesta busca concentrar en un mis­mo lugar las distintas piezas necesarias para comenzar a operar”, precisó.
El desarrollo inmobiliario es uno de los sectores que acompaña la expansión del capital y la actividad empresarial en Paraguay.
El desarrollo inmobiliario es uno de los sectores que acompaña la expansión del capital y la actividad empresarial en Paraguay.
Diversidad de servicios. Algunos buscan generar patrimonio; otros anali­zan instalar una fábrica, desarrollar un proyecto inmobiliario, producir, expor­tar o utilizar Paraguay como plataformaregional. Por eso, Alejandra parte de las necesidades de cada cliente.
El sector inmobiliario y el finan­ciamiento estructurado cobran una importancia central. La firma guía al inversor en la compra o desarrollo de activos y en la forma de apalancar sus proyectos en el sistema financiero local e internacional.
Asimismo, herramientas como el Investor Pass y los regímenes de radicación facilitan el desembarco de empresarios y sus familias.
Sectores industriales y polos de crecimiento. Todos los meses recibe delegaciones, especialmente de Brasily Argentina, que llegan para conocer el mercado y evaluar posibilidades.
Entre los sectores que observa con especial interés aparecen muebles, calzados, confecciones, alimentos, cos­mética y otras industrias manufactu­reras. Son actividades con condiciones competitivas y espacio para crecer.
“La energía y la estructura tribu­taria forman parte de los atractivos considerados al analizar el mercado”, aseguró. Sin embargo, la mirada va más allá: detectar qué industrias y servicios hacen falta para convertir esas ventajas en desarrollo.
Ese enfoque explica también suvisión territorial. Asunción concentra buena parte de la actividad y atraviesa una fuerte expansión inmobiliaria, pero Alejandra considera que el próxi­mo capítulo debe mirar hacia zonas de alto crecimiento. Campo 9, por ejem­plo, aparece como un polo industrial estratégico, al igual que las áreas de influencia de la Ruta Bioceánica.
Cuando observa una zona producti­va, no mira solo las fábricas. Si llegan compañías, se generan empleos y cre­ce la demanda de viviendas, servicios, comercios e infraestructura.
Muebles, calzados, confecciones, alimentos, cosmética y el sector inmobiliario aparecen entre las actividades que Alejandra identifica con potencial para ampliar la base industrial paraguaya.
Muebles, calzados, confecciones, alimentos, cosmética y el sector inmobiliario aparecen entre las actividades que Alejandra identifica con potencial para ampliar la base industrial paraguaya.
Visión a futuro. Este dinamismo se potencia con el contexto macroeconó­mico. El grado de inversión, que tiene en puertas su tercera ratificación, po­siciona a Paraguay en el radar global de fondos y corporaciones. La firma se prepara para esta etapa, profesio­nalizando procesos y estructurando proyectos capaces de absorber nuevos flujos de capital.
Es la forma en que interpreta el desarrollo, no como hechos aislados, sino como piezas de un ecosistema. “Queremos que la persona que llegue a nuestra empresa no se sienta un ex­tranjero más en Paraguay”, afirmó.
Por eso, el acompañamiento tam­bién incluye capacitación. La inten­ción es que quien desembarque com­prenda el mercado, conozca las reglas y tenga herramientas para decidir con mayor seguridad.
La confianza se vuelve parte con­creta del modelo. “Creo y estoy confia­da en que la mejor referencia que uno puede tener es la que se va de boca en boca”, sostuvo Alejandra.
Para ella, esa referencia vale más que cualquier presentación comercial. Una compañía que encuentra respues­tas puede convertirse en el próximo vínculo que recomiende Paraguay.
Su objetivo para los próximos años apunta a multiplicar esa red con más clientes, compañías instaladas y pro­yectos capaces de generar actividad, patrimonio, empleo y nuevas cadenas de valor.