Jorge Duarte, rector de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay. Foto: Matías Amarilla.
17/06/2026 06:02
La UPTP proyecta hoy la solidez del nuevo Paraguay tecnológico
Por: Adelaida Alcaraz
Con incontenible orgullo, el rector de la UPTP, Jorge Duarte, recorre con FOCO Business pasillos y niveles de la obra mientras revela aspectos técnicos de la construcción y cómo se van acomodando los más importantes detalles que ya son una realidad.
Bajo el cielo de Asunción, estructuras de hormigón buscan su forma definitiva, vigas de acero se elevan y maquinarias trabajan sin descanso hacia una de las iniciativas más ambiciosas del Paraguay.
FOCO Business recorrió las obras de la futura Universidad Politécnica Taiwán Paraguay (UPTP) en el predio del Ministerio de Defensa, hoy en usufructo de la universidad. Comenzó con una escena inesperada cuando Jorge Duarte llegó en su moto. Modo práctico y veloz para el tránsito, como su habitual pensamiento, el rector proyecta coherencia con la institución que busca formar profesionales preparados para resolver los desafíos de un mundo cada vez más tecnológico y que avanza a un ritmo acelerado.

Cada día, los ingenieros responsables de la construcción de la UPTP, supervisan los avances junto al rector Jorge Duarte, en una obra que no se detiene.
Acompañado por ingenieros, Jorge supervisó la edificación, avances, y revisó detalles de la obra que tendrá cerca de 20.000 metros cuadrados.
La construcción se planta sobre sólidos pilares de cemento y hierro como el conocimiento de los alumnos. Basta caminar unos metros para comprender el talento humano que impulsará la próxima generación de desarrollo del país.
Los protagonistas de esta hazaña son los futuros ingenieros que administrarán sofisticados centros de datos, los especialistas que entrenarán modelos de inteligencia artificial, los diseñadores de circuitos integrados y los profesionales que transformarán información en decisiones estratégicas.

La luz del entorno se integra con la arquitectura del campus, donde naturaleza y tecnología comienzan a convivir en equilibrio.
Pero lo curioso de todo esto es que hasta hace unos años parecía impensable responder a la pregunta de ¿quién operará la economía digital que está comenzando a llegar al país?
La universidad centra su esfuerzo en cuatro carreras estratégicas: Ingeniería Civil, Industrial, Electromecánica y Sistemas Informáticos. Esta última es hoy la más competitiva.
“Ingeniería en Sistemas Informáticos y Ciencia de Datos es la más competitiva, incluye machine learning e inteligencia artificial”, explicó el rector dejando entrever proyectos que vinculan a Paraguay con Taiwán al procesamiento de datos y la inteligencia artificial, como Yguazú Digital, una iniciativa que busca posicionar al país dentro de una industria que consume enormes volúmenes de energía y demanda talento altamente especializado.
“Estamos creando una base de ingenieros conectados con estas nuevas tecnologías y preparando el capital humano necesario para desarrollar este sector”, afirmó. La inteligencia artificial necesita servidores, pero sobre todo ingenieros capaces de diseñarla, administrarla y hacerla crecer.
Por eso, mientras el mundo compite por atraer inversiones tecnológicas, Paraguay comienza a descubrir que su mayor ventaja no está solo en la energía limpia, sino en su capacidad para convertirla en conocimiento.

Un horizonte de esperanza se abre paso con la nueva generación de jóvenes paraguayos.
La UPTP estará operativa en julio de 2027. Contará con cerca de 20.000 m² para aulas, laboratorios, centros de investigación y espacios de innovación. Además, tendrá 11.000 m² de estacionamientos, paneles solares y sistemas de reutilización de agua.
En el corazón del predio se construirá una laguna artificial que no cumple solo una función paisajística, sino que desde distintos puntos del campus -ya sea desde la biblioteca, cafetería o áreas comunes- los edificios se reflejarán sobre el agua creando una sensación de amplitud y equilibrio visual que transformará la experiencia de quienes estudien allí, refirió Jorge.

Los graduados de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay egresan con las herramientas necesarias para responder a las exigencias de una nueva economía global en constante transformación.
Taiwán no es solo un aliado académico, sino uno de los epicentros tecnológicos más importantes del planeta; produce buena parte de los semiconductores que alimentan la economía digital global. Los microchips que hacen funcionar celulares, computadoras, vehículos, satélites e infraestructuras de inteligencia artificial nacen allí.
Y aunque Paraguay todavía está lejos de fabricar esos componentes, “hay un área en la que Paraguay sí puede ingresar rápidamente: diseño de circuitos integrados. Se necesitan talento, creatividad, imaginación y conocimientos técnicos”, precisó.
La explicación es simple, pero el alcance es enorme; es la diferencia entre vender materia prima y participar en la creación del producto; es pasar de observar la revolución tecnológica a formar parte de ella. Y ahí aparece una de las mayores sorpresas. Cuando Jorge habla de los estudiantes paraguayos, lo hace con un orgullo difícil de disimular.
Cuenta que ya tienen reconocimiento en universidades taiwanesas. Habla de jóvenes que investigan, que publican trabajos científicos, que participan en competencias internacionales y que desarrollan proyectos que hace apenas unos años habrían parecido ciencia ficción.
Son historias que parecen excepcionales, pero que, según él, apenas representan una muestra de lo que puede ocurrir cuando el talento encuentra las herramientas adecuadas.
