• Por Sinthia Rodríguez
  • Coach empresarial.
Hablar del corazón del negocio, gestionar el tiempo, además de las finanzas es uno de los desafíos que está en el top 5 para los emprendedores.
¿Cuándo se convierte en un negocio? Si solo compro y vendo es simplemente una transacción. Si gasto todo lo que ingresó en el día y mañana no tengo ni para la materia prima, no es un negocio. Para que sea un negocio debe ser rentable, tal vez al principio solo un margen pequeño.
El desafío es saber cosas básicas como sacar el costo, el precio de venta, punto de equilibrio, rentabilidad.
Llevar un registro detallado de los ingresos y egresos es vital para organizar las finanzas. Puedes empezar por apartar un cuaderno exclusivo para el registro. Existen algunas apps gratuitas que permiten esta actividad.
Contar con un presupuesto personal también es importante, así como tener una visión de cómo separar los gastos personales del negocio.
También podrías asignarte un salario, de esta manera tendrías un límite para no gastar el dinero del negocio y evitar problemas de liquidez. La pregunta que siempre me hacen es ¿cómo me voy a poner un salario si el negocio es mío?
El desafío que te dejo es que pienses cuál es el propósito del negocio y cuál es tu rol en él. Si el propósito es convertir el emprendimiento en negocio, debe tener una planificación financiera, empezando por evitar el dejar la caja sin dinero.
¿Qué pasaría si dejaras de usar la caja del negocio como tu billetera?