Pese a las presiones climáticas y de costos, la cadena productiva mantiene su firmeza en el mercado internacional con cotizaciones en alza. De la mano de medidas financieras estratégicas y la resiliencia del sector, el rubro busca resguardar más de 45.000 empleos y consolidar su crecimiento sustentable.
El sector arrocero de Paraguay enfrenta un escenario desafiante marcado por la variabilidad climáti­ca y la reciente volatilidad de precios internacionales. Sin embargo, la sóli­da competitividad construida duran­te décadas y la vigencia del grano en el exterior demuestran que la cadena productiva conserva toda su capaci­dad de recuperación y crecimiento.
Ing. Agr. Reinerio Franco, vicepresidente de Feparroz y secretario de Caparroz.
Ing. Agr. Reinerio Franco, vicepresidente de Feparroz y secretario de Caparroz.
Con más de 27 destinos conquis­tados y un volumen físico que se mantuvo firme superando las 855.000 toneladas base cáscara entre enero y julio de 2026, la demanda global por el producto paraguayo sigue plena­mente intacta.
Las señales del mercado ya mar­can una clara tendencia de recupera­ción: las cotizaciones del arroz blan­co enviado a Brasil repuntaron un 22 % desde sus mínimos de febrero, mientras que los valores destinados a Chile y el arroz integral registra­ron subas sostenidas del 13 % y 17%respectivamente.
Frente a la coyuntura, el Ing. Agr. Reinerio Franco, vicepresidente de Feparroz y secretario de Caparroz, compartió con FOCO Business una visión precisa. “Paraguay no enfren­ta la desaparición de la demanda, sino un descalce excepcional entre rentabilidad, flujo de caja y riesgo climático”, expresó.
Campos arroceros en Paraguay, un rubro estratégico que preserva más de 45.000 empleos directos e indirectos.
Campos arroceros en Paraguay, un rubro estratégico que preserva más de 45.000 empleos directos e indirectos.
En ese sentido, destacó el valor de sostener al sector. “El objetivo de las medidas no debe ser cubrir pérdidas permanentes, sino acomodar plazos para que empresas productivamente viables atraviesen un choque transi­torio”, indicó.
Para potenciar este horizonte de crecimiento, el vicepresidente de Feparroz planteó herramientas financieras clave de adaptación, entre ellas marcos normativos de flexibilización crediticia que preser­ven la calificación de riesgo, créditos operativos alineados al ciclo biológi­co real de la siembra a la industria, y financiamiento a largo plazo -como la línea Procampo Verde de la AFD- para inversión en infraestructura hi­dráulica y agricultura de precisión.
La ventana de siembra enfrenta los desafíos de la variabilidad climática y el exceso de lluvias en las zonas arroceras.
La ventana de siembra enfrenta los desafíos de la variabilidad climática y el exceso de lluvias en las zonas arroceras.
“Un reacomodamiento del flujo de caja bien diseñado permitiría cruzar este período de austeridad, ponerse al día y sostener la inversión”, afir­mó Reinerio. Con calidad, tecnología y 45.000 empleos directos e indirec­tos, la cadena arrocera cuenta con las bases firmes para transformar este desafío en una oportunidad de consolidación sustentable.
Más del 90 % del arroz paraguayo se industrializa antes de exportarse a 27 destinos internacionales.
Más del 90 % del arroz paraguayo se industrializa antes de exportarse a 27 destinos internacionales.