En un mensaje dirigido a la ciudadanía, Santiago Peña comunicó su decisión de dejar la Presidencia de la República, invocando la estabilidad institucional, la paz social y la protección de los ahorristas.
Santiago Peña anunció su renuncia a la Presidencia de la República, en medio de una de las mayores crisis políticas y financieras de su gobierno. En un mensaje dirigido a la ciudadanía, el mandatario sostuvo que su decisión responde a la necesidad de preservar la estabilidad del país y garantizar el funcionamiento de las instituciones democráticas.
“Estoy convencido de que ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay”, expresó al comunicar su determinación.
El presidente reconoció atravesar uno de los momentos más difíciles de su vida y señaló que la historia se encargará de juzgar los acontecimientos. En su mensaje, también pidió disculpas a la ciudadanía por posibles errores cometidos durante su gestión y aseguró que nunca tuvo la intención de defraudar la confianza depositada en él.
La decisión se produce en medio de la crisis desatada por la situación de ueno bank, que generó incertidumbre entre miles de depositantes, reclamos ciudadanos y una creciente presión política sobre el Poder Ejecutivo.
Los ahorristas, en el centro del mensaje. Uno de los principales ejes del pronunciamiento fue la protección de los recursos de los afectados por la crisis financiera. Peña sostuvo que detrás de cada depósito existen años de esfuerzo, sacrificios y proyectos familiares, y manifestó su deseo de que se garantice la recuperación de esos fondos.
En ese sentido, hizo referencia al Fondo de Garantía de Depósitos y a la necesidad de proteger tanto los recursos privados como los fondos públicos comprometidos en el proceso.
“Mi prioridad es una sola, la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero”, afirmó.
En el tramo final de su mensaje, Peña apeló a la fortaleza histórica del Paraguay para superar momentos adversos y llamó a preservar la democracia, las instituciones y la convivencia nacional.
“Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República. Ninguna persona está por encima del Paraguay”, expresó.
El mandatario concluyó agradeciendo a quienes le confiaron la responsabilidad de conducir el país y reiterando su deseo de que el Paraguay supere esta coyuntura.
“Que Dios bendiga a cada familia paraguaya y que Dios bendiga al Paraguay”, fueron sus palabras finales.