Paolo Osnaghi, director de La Rústica Búfalas y secretario de la Asociación Paraguaya de Criadores de Búfalo (Apacribu)
14/09/2026 06:00
Búfalos abren nuevos negocios
Por: Antonella Mateu
La retención de vientres impulsa el crecimiento del hato bubalino, mientras la leche y sus derivados abren una nueva oportunidad de negocios para una especie que gana espacio en Paraguay.
Una mozzarella fresca, un queso estacionado, una provoleta o un yogur pueden estar dibujando una nueva oportunidad para la producción bubalina en Paraguay. Aunque la carne concentra buena parte de la actividad, el mayor potencial de la especie podría estar en la leche y en la capacidad de transformarla en productos de mayor valor agregado.
“El producto estrella de la especie bubalina es la leche y su capacidad de elaborar derivados de calidad”, señaló Paolo Osnaghi, director de La Rústica Búfalas y secretario de la Asociación Paraguaya de Criadores de Búfalo (Apacribu), el país ya cuenta con un tambo moderno con unas 150 búfalas en ordeñe y una industria que trabaja en producir derivados de la leche que cada vez son más requeridos en el mercado.
Mientras esta cadena comienza a desarrollarse, el hato también avanza. La cantidad de búfalas aumentó en casi 2.000 animales en los últimos años, un crecimiento cercano al 20 %. San Pedro, Cordillera y Presidente Hayes concentran la mayor densidad.

La especie tiene además una ventaja productiva: se adapta a ambientes anegadizos y aprovecha pasturas de menor calidad gracias a un aparato digestivo de mayor tamaño. Su condición de doble propósito permite convertir esos recursos en carne y leche.
En carne, actualmente se comercializan bubillos de unos 480 kilos vivos y entre 24 y 30 meses, con valores similares a los de la vaca gorda. Esta semana se concretaron negocios a USD 4 por kilo al gancho, mientras que en báscula de estancia la referencia se ubica entre G. 13.500 y G. 14.000 por kilo vivo.
La demanda también crece por las características de su carne, con mayor concentración de proteína y minerales y menor presencia de colesterol y triglicéridos.

El siguiente desafío es aumentar la oferta de vientres mediante importaciones desde Argentina y Brasil. Para Paolo, el crecimiento también exige dejar atrás viejos mitos y “generar más investigación sobre el desempeño de la especie en los distintos ambientes productivos del país”.