La absorción tecnológica en las mipymes e instituciones impulsan la productividad y contribuyen al crecimiento económico, destacó Matías Caamaño durante la primera jornada del Foro Tecnológico Paraguay-Taiwán. Las conferencias continúan hoy en el BCP.
La incorporación de inteligencia artificial en las empresas no necesariamente requiere grandes inversiones. Para Matías Caamaño, Head of Business Intelligence & Analytics de Corfo, uno de los principales desafíos está en generar conexiones entre el sector público, el privado y las universidades para que las pequeñas y medianas empresas puedan incorporar estas herramientas a sus procesos productivos.
Durante su participación en el 3er Foro Tecnológico Paraguay-Taiwán, Caamaño explicó cómo Corfo impulsa programas de absorción tecnológica orientados a mejorar la productividad de las mipymes en Chile.
“No es solamente incentivar el uso de la inteligencia artificial, sino también cómo se usa para el desarrollo productivo de los países y de las pequeñas y medianas empresas”, señaló. Foto: Ilustrativa
“No es solamente incentivar el uso de la inteligencia artificial, sino también cómo se usa para el desarrollo productivo de los países y de las pequeñas y medianas empresas”, señaló. Foto: Ilustrativa
Conectar capacidades. El especialista consideró que Paraguay podría aprovechar sus principales sectores productivos para desarrollar estrategias de innovación. Mencionó específicamente la industria energética y la soja como áreas desde las cuales se podría avanzar hacia sus proveedores y clientes, generando una mayor integración tecnológica en toda la cadena de valor.
“La diferencia entre las pymes que logran innovar y aquellas que no lo hacen es realmente sustancial”, afirmó Caamaño. Foto: Gentileza
“La diferencia entre las pymes que logran innovar y aquellas que no lo hacen es realmente sustancial”, afirmó Caamaño. Foto: Gentileza
Desde su experiencia, Caamaño sostuvo que la implementación de estas herramientas requiere, antes que nada, articulación.
“Los programas de absorción tecnológica que nosotros tenemos en Corfo no son necesariamente los que requieren más recursos. Sí requieren un compromiso del sector privado y público”, explicó.
En ese sentido, destacó la importancia de conectar a universidades con capacidades tecnológicas con pequeñas, medianas y microempresas, de manera que estas puedan aprender, absorber e integrar la inteligencia artificial en sus mecanismos productivos.
Resultados concretos. La experiencia chilena ya muestra resultados en empresas que incorporaron nuevas tecnologías a sus procesos. Caamaño presentó el caso de una empresa metalmecánica del sur de Chile que presta servicios a la industria forestal.
Mediante la incorporación de tecnologías como visión computacional, sensorización, internet de las cosas y modelos predictivos basados en inteligencia artificial, la empresa logró mejoras en su producción de hasta 70 % y una reducción de costos.
Para el representante de Corfo, este tipo de resultados demuestra que la absorción tecnológica puede generar impactos concretos en distintos sectores productivos.
El desafío, concluyó, consiste en que la inteligencia artificial deje de ser únicamente una herramienta tecnológica y se convierta en un instrumento para mejorar la productividad y el desarrollo económico.