Simona Cavazutti, presidenta de Concopar y del Instituto de Biotecnología Agrícola destacó el avance de nuevas tecnologías y el desafío de adaptarlas a las condiciones productivas de Paraguay, con acompañamiento a pequeños productores.
La incorporación de nuevas tecnologías al campo. Durante el lanzamiento de la campaña sojera, Simona Cavazutti destacó la importancia de acercar las innovaciones agrícolas también a los pequeños productores, como parte de una estrategia para elevar la productividad y fortalecer toda la cadena
Simona explicó que el lanzamiento se realiza habitualmente en pequeñas propiedades, justamente para demostrar que la incorporación de tecnología también puede ser aprovechada por productores de menor escala. Según señaló, cerca del 20 % al 25 % de la producción del país se concentra en pequeñas parcelas, lo que evidencia la relevancia de acercar estas herramientas a ese segmento.
En este proceso, el acompañamiento técnico y la capacitación cumplen un papel central. La representante señaló que el trabajo con las cooperativas permite apoyar a los productores en la aplicación de nuevas tecnologías, mientras que el Instituto Nacional de Biotecnología trabaja en la incorporación al país de innovaciones vinculadas a la genética y la agricultura, no solamente para la soja, sino también para otros rubros.
Simona Cavazutti, presidenta de Concopar y del Instituto de Biotecnología Agrícola. Foto: Mariana Díaz
Simona Cavazutti, presidenta de Concopar y del Instituto de Biotecnología Agrícola. Foto: Mariana Díaz
Centro de investigación en puerta. Uno de los principales ejes está relacionado con la investigación genética y la adaptación de semillas. Simona explicó que no basta con traer variedades desarrolladas en otros países, sino que estas deben ser adaptadas a las condiciones locales de clima, suelo y cultivos.
En ese sentido, destacó la construcción de un centro de investigación que se encuentra próximo a ser inaugurado y que, según indicó, será el mayor centro privado de investigación genética de Paraguay. Allí se probarán semillas, variedades y cultivares para determinar cuáles pueden responder mejor a la realidad productiva nacional.
La soja es el principal motor de las exportaciones y de la economía de Paraguay. Foto: Gentileza
La soja es el principal motor de las exportaciones y de la economía de Paraguay. Foto: Gentileza
La innovación también se extiende a las prácticas agrícolas. La institución impulsa programas destinados a capacitar a los productores en buenas prácticas, con el objetivo de que nuevas formas de trabajo permitan producir más, aprovechar el clima y utilizar mejor las condiciones de la tierra.
El objetivo, remarcó Simona, es que estas herramientas no se queden en el laboratorio ni en los grandes productores, sino que sean útiles para todo el sector productivo y para los distintos eslabones de la cadena.