El segundo puesto mundial en robótica confirma que el talento paraguayo puede llegar tan lejos como las oportunidades que recibe. Gracias a la alianza entre itti y Reeduca, jóvenes estudiantes llevaron la bandera nacional al podio de la competencia de robótica más importante del mundo.
Durante años, Paraguay observó desde lejos los grandes escenarios mundiales de ciencia y tecnología. Hoy, esa realidad comienza a cambiar. Un grupo de jóvenes paraguayos acaba de demostrar que el talento local puede competir de igual a igual con las mejores delegaciones del planeta cuando encuentra oportunidades.

La reciente actuación de la delegación paraguaya en el VEX Robotics World Championship 2026, considerado por Guinness World Records como la competencia de robótica más grande del mundo, es mucho más que una medalla. Es una señal de lo que ocurre cuando el conocimiento, la educación y el respaldo del sector privado trabajan en la misma dirección.
Tras clasificarse a través de la Liga Nacional de Robótica (LNR), 22 estudiantes paraguayos viajaron a St. Louis, Estados Unidos, para enfrentarse a más de 3.000 equipos y 30.000 participantes de todo el mundo. El resultado fue histórico: Paraguay alcanzó el segundo puesto a nivel mundial, ubicando la bandera nacional entre las potencias globales de la robótica educativa.

Detrás de ese logro hay horas de programación, diseño, pruebas y estrategia, pero el apoyo que permite que ese talento pueda desarrollarse.
En este caso, el acompañamiento de itti fue determinante. A través de una alianza con Reeduca y la Liga Nacional de Robótica, la empresa apostó por acercar tecnología y formación a jóvenes de distintos puntos del país, entendiendo que la innovación no nace únicamente en los laboratorios, sino en las oportunidades que se crean para que los estudiantes puedan descubrir su potencial.
“El impacto real del apoyo de itti al desarrollo tecnológico de la juventud se traduce en resultados tangibles. Ver a equipos paraguayos en el top 2 del mundo y recibiendo premios técnicos de esta envergadura refuerza nuestro compromiso con el talento joven como semillero de innovación, con la tecnología como herramienta de equidad y proyección global para Paraguay”, señaló Guillermo Vázquez, director de itti.

Más allá del podio. En una economía donde el capital humano será cada vez más determinante, invertir en educación tecnológica deja de ser una acción de responsabilidad social para convertirse en una apuesta estratégica de país, pues detrás de cada robot que compite hay un futuro ingeniero, programador, científico o emprendedor. Y detrás de cada uno de ellos hay una oportunidad que alguien decidió impulsar.
El segundo lugar mundial obtenido por Paraguay demuestra que el talento existe. El desafío ahora es multiplicar los espacios donde pueda desarrollarse. Si algo dejó claro el VEX Robotics World Championship 2026 es que los jóvenes paraguayos están preparados para competir con los mejores del mundo. Lo que necesitan es que alguien siga apostando por ellos.
