Líderes de diversos sectores impulsan una iniciativa que busca instalar una nueva cultura de confianza, colaboración y ambición para acelerar el desarrollo del país.
¿Qué pasaría si el principal desafío de Paraguay no fuera económico, político ni tecnológico, sino cultural? Esa es la pregunta que inspira el nacimiento de “Paraguay con Mentalidad Ganadora”, un movimiento que busca movilizar a líderes de distintos sectores para impulsar una transformación que comienza en la forma en que los paraguayos piensan sobre sí mismos y sobre el futuro del país.
La iniciativa, impulsada por Incentiva y ES Corp, bajo el liderazgo de Felipa Mersan y Eleonora Scavone, surge de una convicción compartida por numerosos referentes nacionales: ningún país puede desarrollarse plenamente si antes no construye una creencia colectiva en sus propias capacidades.
La propuesta parte de una reflexión cada vez más presente en los debates sobre desarrollo. Los países que lograron grandes transformaciones económicas durante las últimas décadas no solo mejoraron su infraestructura, fortalecieron sus instituciones o atrajeron inversiones. También lograron instalar una visión compartida de futuro capaz de movilizar a la sociedad.
En Paraguay, donde los indicadores económicos muestran avances sostenidos en diversos sectores, los impulsores del movimiento consideran que existe una oportunidad para acompañar ese crecimiento con una evolución cultural que fortalezca la confianza, la autoestima colectiva y la capacidad de pensar en grande.
Por eso, “Paraguay con Mentalidad Ganadora” busca reunir a líderes provenientes del sector público, privado, gremial, académico, deportivo y social alrededor de una idea común: el desarrollo no depende únicamente de los recursos disponibles, sino también de la mentalidad con la que una sociedad enfrenta sus desafíos.
La amplitud de actores convocados refleja precisamente esa visión. Entre los referentes que acompañan la iniciativa se encuentran representantes del Gobierno, empresarios, líderes gremiales, académicos, ejecutivos, referentes de la innovación y figuras destacadas del deporte nacional.
La presencia de voces tan diversas busca enviar una señal clara: la construcción de una nueva narrativa país no puede recaer en un solo sector. Requiere liderazgo compartido, colaboración y una visión que trascienda diferencias para enfocarse en objetivos comunes.
Detrás de esta propuesta también existe una mirada estratégica sobre el liderazgo. En un mundo donde la competitividad de los países depende cada vez más de la innovación, el talento y la capacidad de adaptación, la confianza colectiva se convierte en un activo tan importante como la infraestructura o el capital financiero.
Los impulsores del movimiento sostienen que Paraguay atraviesa un momento histórico que exige pensar con mayor ambición. No solamente para atraer inversiones o generar crecimiento económico, sino para consolidar una cultura capaz de transformar oportunidades en resultados concretos.
El primer gran paso de esta iniciativa será el denominado “Día Cero”, previsto para el 10 de agosto en la Conmenol. El evento buscará inspirar, conectar y movilizar a líderes de distintos ámbitos alrededor de una visión compartida de futuro.
Más que un encuentro, sus organizadores lo conciben como el punto de partida de una conversación nacional sobre liderazgo, confianza y desarrollo.
Porque antes de construir grandes proyectos, los países suelen atravesar un proceso menos visible pero igualmente decisivo: aprender a creer que son capaces de lograrlos.