Por: Alba Delvalle
La dependencia de papeles, procesos manuales, documentos e informaciones dispersas sigue frenando la competitividad empresarial en Paraguay. La transformación digital busca convertir la gestión de información en una ventaja estratégica y no en un costo oculto.
En Paraguay, más del 70 % de las empresas todavía depende de procesos manuales, archivos físicos, documentos e informaciones dispersas. Para Manuel Medina, CEO de Ceroone, esa realidad no solo ralentiza las operaciones, sino que representa uno de los costos ocultos más grandes dentro de las organizaciones.
“La información mal gestionada es el mayor costo oculto de las empresas”, sostiene, al tiempo de complementar que desde la firma trabajan en transformar la manera en que las compañías administran documentos, procesos e información, integrando todo dentro de una misma estrategia digital.
El objetivo no pasa únicamente por digitalizar archivos, sino por automatizar operaciones y estructurar la información para mejorar la eficiencia y el control.
El ejecutivo habla de que las empresas que implementan soluciones tecnológicas, pueden reducir hasta un 60 % el uso de papel, disminuir errores operativos en más de un 40 % y acelerar procesos administrativos por encima del 50 %. En este caso, Manuel comparte la experiencia de M-Files, una plataforma de gestión inteligente que organiza la información según su contexto y no por la ubicación de los archivos.
Este sistema implementado por la compañía, en la práctica permite reducir hasta un 80 % el tiempo de búsqueda de documentos, automatizar procesos críticos como contratos y aprobaciones, además de ofrecer trazabilidad completa para auditorías y cumplimiento.
“Hoy la competitividad empresarial depende directamente de la capacidad de gestionar información de forma eficiente”, afirma Manuel, y explica que las empresas pueden iniciar la transformación desde áreas clave como finanzas, administración o legal, escalando posteriormente al resto de la operación.
Entre los principales impactos, menciona reducciones de costos operativos de entre 20 % y 30 %, mejoras de productividad superiores al 50 % y una disminución significativa de riesgos administrativos y legales.
Otro de los puntos críticos es la seguridad, remarca el CEO de la empresa, ya que en Paraguay todavía existe una alta dependencia de archivos físicos y sistemas de almacenamiento informal, lo que incrementa el riesgo de pérdida de información.
Con herramientas de gestión documental y automatización, las empresas logran control de accesos, auditoría de acciones, versionado automático y respaldos seguros, reduciendo esos riesgos en más de un 90 %.
Además del impacto interno, Manuel considera que la adopción de software con inteligencia artificial para digitalizar procesos puede elevar la competitividad del país, mejorar la transparencia y facilitar inversiones. “Hemos visto empresas donde encontrar un documento podía tomar horas o incluso días. El verdadero valor no está solo en digitalizar, sino en transformar cómo operan las empresas”, acota.