Aunque las importaciones superan a las exportaciones, los datos revelan una señal alentadora: el país está comprando más bienes de capital, atrayendo más inversión extranjera y sentando las bases de una nueva etapa productiva.
Los números del comercio exterior paraguayo cuentan una historia que, leída con atención, resulta más prometedora de lo que parece. A febrero de 2026, la balanza comercial muestra un déficit cercano a USD 77 millones y el ratio exportaciones/importaciones se mantiene por debajo de uno. Pero detrás de esa foto hay un proceso que habla de inversión, modernización y preparación para una nueva escala productiva.
Paraguay está importando, principalmente, maquinaria, tecnología y equipos. En la última década, la participación de bienes de capital en el total importado pasó del 33 % al 40 %. Esto significa que una parte creciente de los dólares que salen del país no se destinan al consumo, sino a fortalecer la capacidad de producir más y mejor.
Este cambio coincide con un flujo creciente de capitales que llegan desde el exterior. La Inversión Extranjera Directa pasó de representar el 0,3 % del PIB en 2021 al 1,8 % en 2024, el nivel más alto desde 2018. A esto se suman anuncios de financiamiento privado por alrededor de USD 2.000 millones para proyectos en energía, infraestructura y desarrollo forestal, junto a emprendimientos industriales de gran escala con perfil exportador.
En paralelo, el régimen de maquila y la diversificación productiva comienzan a ampliar la matriz exportadora más allá del agro, reduciendo gradualmente la dependencia de los ciclos climáticos y de precios internacionales.
Incluso el déficit de cuenta corriente, que en 2024 representó el 2,9 % del PIB, bajó al 1,6 % en 2025, sostenido por el ingreso de capital financiero y nuevas inversiones.
Lo que muestran estos indicadores es que Paraguay está atravesando una etapa de transición: de una economía que crecía al ritmo de sus exportaciones primarias, a otra que empieza a crecer impulsada por inversión, industria y financiamiento internacional.
Hoy el país importa más porque se está equipando para exportar distinto mañana. Y esa puede ser la señal más positiva de todas.