Por: Alba Delvalle
Desde el Centro Yerbatero, la gerente general, Naida Alderete asegura que los avances del sector no responden a liderazgos individuales, sino a un trabajo colectivo y una visión clara de promoción país.
La yerba mate paraguaya, un producto tan autóctono, tan arraigado a la cultura de los guaraníes, ese sorbo medicinal y de frescura que hoy día se traduce en empleo para más de 55.000 familias paraguayas, atraviesa por un buen dinamismo y expansión en el mercado internacional.
De hecho, la idea para este 2026 es integrar la Marca País junto con la yerba mate en eventos globales de alto impacto, como el Mundial de Fútbol, fortalecer las ventas en mercados recientemente ganados como el árabe, asiático y estadounidense, a más de diversificar productos, especialmente en el segmento de bebidas.
Esto es lo que adelantó la gerente general del Centro Yerbatero Paraguayo (CYP), Naida Alderete, la mujer detrás de la promoción país y articulación desde este gremio que nuclea a los principales actores de la cadena productiva del sector; industrias, productores, secaderos y asociaciones.
“El posicionamiento internacional de la yerba mate paraguaya implica una gestión articulada, estratégica y silenciosa que conecta al productor con los mercados más exigentes del mundo. Los avances del sector no responden solo a liderazgos individuales, sino a un trabajo colectivo”, comentó.
Naida es la mujer detrás de la promoción país y articulación desde el CYP, que nuclea a los principales actores de la cadena productiva; industrias, productores, secaderos y asociaciones. Foto: Gentileza
Naida es la mujer detrás de la promoción país y articulación desde el CYP, que nuclea a los principales actores de la cadena productiva; industrias, productores, secaderos y asociaciones. Foto: Gentileza
Detrás de cada misión comercial, feria internacional y nuevo destino conquistado, hay una visión clara de promoción país que empieza a dar frutos concretos. La premisa seguirá siendo la misma, acercar la yerba mate paraguaya al mundo como un símbolo de calidad, identidad y desarrollo compartido.
Actualmente, el sector atraviesa un momento positivo, con señales claras de crecimiento en los mercados externos. Aunque el consumo está limitante por la sobreoferta y precios poco favorables, el escenario internacional abre oportunidades enormes.
Según datos del Ministerio de Industria y Comercio, las exportaciones de yerba mate elaborada crecieron un 35 % en volumen frente a noviembre de 2024, confirmando una tendencia de expansión sostenida.
La yerba mate paraguaya llega a 25 mercados, incluyendo destinos exigentes como Reino Unido, Suiza, Dubái, Estados Unidos, Japón y Alemania.
Los hitos más representativos en 2025 fueron la exportación a Dubái, y que el gremio obtuvo la Licencia de Marca País, validando décadas de trabajo en calidad, promoción y representación en el exterior.
Ese dinamismo responde a varios factores; una demanda global en alza por productos saludables y naturales, la fuerte identidad cultural de la yerba mate y la capacidad de innovación de las industrias paraguayas, explica Naida.
Miembros del Centro Yerbatero Paraguayo en la Feria Anuga, en Alemania. Foto: Gentileza
Miembros del Centro Yerbatero Paraguayo en la Feria Anuga, en Alemania. Foto: Gentileza
A esto se suma el rol articulador del Centro Yerbatero, que trabaja de manera coordinada con productores, industrias y el Estado, especialmente con el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el MIC, Rediex y el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El negocio de la yerba mate en Paraguay se apoya en una cadena de valor bien definida que comienza con la producción primaria, una cosecha que se extiende de mayo a septiembre.
Luego siguen procesos clave como el sapecado, el secado, el canchado y el estacionamiento natural, una característica distintiva del país que dura entre 12 y 24 meses antes de la molienda, y, por último, el envasado final.
Esta apuesta por el estacionamiento natural, que preserva sabor, color y aroma, se convirtió en un diferencial competitivo frente a otros países productores. Existen aproximadamente 16 industrias yerbateras en el país distribuidos en los departamentos de Itapúa, Guairá, Canindeyú, Caazapá, Misiones y Concepción.
Detrás de estos logros, Naida describe una gestión basada en la articulación: diálogo permanente con las empresas socias, coordinación con embajadas y consulados, participación en ferias internacionales como Anuga, Sial, Gulfood y Foodex Japan, así como alianzas con universidades y organismos de cooperación internacional.