
18/12/2025 08:46
Qué tanto te protege la vacuna de la “supergripe”, según la OMS
Aunque en Paraguay aún no se registran casos de la denominada “supergripe” H3N2, las autoridades sanitarias llaman a no bajar la guardia. En una temporada marcada por viajes, encuentros y alta circulación de personas, reforzar las medidas de prevención, la higiene y la vacunación es clave para evitar la propagación de virus respiratorios que ya avanzan en la región.
En las últimas semanas, la comunidad internacional de salud observó un aumento de casos de la influenza A del subtipo H3N2, también denominada “supergripe” por su alta capacidad de transmisión en varios países del mundo.
Esta variante, especialmente el subclado conocido como K, ha sido identificada en más de 30 naciones y está relacionada con un incremento de contagios durante la temporada invernal en el hemisferio norte.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que, aunque no se trata de un virus completamente nuevo, sí representa un reto mayor por su rapidez de propagación y por diferencias genéticas respecto a otros virus de la gripe estacional.
Hasta el momento, en Paraguay no se han confirmado casos de esta variante, lo que representa una oportunidad clave para reforzar medidas preventivas ante uno de los periodos del año con alta movilización de personas: las fiestas de fin de año y el inicio de las vacaciones.
Con muchas familias viajando y circulando entre diferentes regiones, el riesgo de que virus respiratorios como la H3N2 se introduzcan y diseminen en la comunidad aumenta significativamente.
En este sentido, la vigilancia epidemiológica y la educación ciudadana serán esenciales para impedir que haya casos supergripe.
Los síntomas de la infección por H3N2 son los típicos de la influenza estacional: fiebre alta, tos persistente, dolor muscular, dolor de garganta y fatiga intensa, entre otros.
Aunque las vacunas actuales pueden no evitar todos los contagios, las autoridades de salud a nivel mundial recomiendan la vacunación estacional contra la influenza, pues sigue siendo una herramienta eficaz para prevenir enfermedades graves, complicaciones y hospitalizaciones, especialmente en grupos vulnerables como niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con condiciones crónicas.
Frente a este panorama, la recomendación es clara: no bajar la guardia. Medidas sencillas como el lavado frecuente de manos, cubrirse al toser o estornudar, quedarse en casa si se presentan síntomas respiratorios y considerar el uso de mascarillas en lugares concurridos, sobre todo si hay síntomas, pueden ayudar a reducir la transmisión de la supergripe y otros virus respiratorios. Además, aprovechar el momento para actualizar las vacunas antigripales en esta temporada de alta circulación es una forma concreta de proteger a la comunidad.
Estar bien informado, vacunarse y mantener hábitos saludables no solo cuida tu salud, sino que también contribuye a proteger a quienes te rodean. Ante un virus que se desplaza con rapidez por el mundo, la prevención y la responsabilidad ciudadana son nuestras mejores defensas.