Gabriela Teasdale
Presidenta de la Fundación Transformación Paraguay
Cada mañana, observo el fluir de personas hacia sus trabajos. Cada rostro, cada paso, cuenta una historia. Cada individuo lleva consigo una mochila cargada de emociones, desafíos y sueños, además de sus talentos y pasiones. ¿Somos, como líderes, realmente conscientes de esta realidad? ¿Alimentamos esas vidas con una mirada humana, valorando a nuestros colaboradores como merecen?
A menudo, escuchamos que los problemas personales deben quedar fuera de la oficina. Pero, ¿cómo se logra eso? Somos seres integrales, y nuestras preocupaciones nos acompañan dondequiera que vayamos. Ignorar esta realidad es ignorar la esencia de quienes trabajan con nosotros.
Lamentablemente, también he escuchado a líderes cuestionar la inversión en programas de bienestar y crecimiento personal. Esta actitud revela una falta de valoración hacia los colaboradores. ¿Cómo podemos exigir excelencia y resultados si no apoyamos e invertimos en las habilidades, en la salud mental y emocional de nuestro equipo?
En el 2023, mi organización realizó una encuesta a 400 empresas locales, revelando desafíos clave: 19% relacionados con el compromiso, 24% con el liderazgo, 13% con la actitud, 15% con el trabajo en equipo y, el más alto, 29% con la motivación. Estos datos nos invitan a reflexionar sobre la salud interna de nuestras organizaciones. ¿Refleja nuestra fuerza interna lo que mostramos al exterior?
Hace poco, observé a los cajeros de un supermercado local. Su desmotivación era palpable, casi desesperanzadora. Entiendo los desafíos de un lugar concurrido, pero ¿la empresa se preocupa por mejorar su situación? ¿Escucha y siente la desmotivación de sus empleados? ¿Les importa que representen a la empresa en esas condiciones?
La motivación laboral se basa en múltiples factores. Las empresas deben ofrecer trabajo significativo, autonomía, retos, objetivos claros, reconocimiento, oportunidades de crecimiento, un ambiente positivo y comunicación eficaz. Cuantos más de estos factores se apliquen consistentemente, mayor será la motivación y el compromiso de los empleados.
Recordemos que detrás de cada rol laboral hay una persona con una historia, emociones y sueños. Invertir en su bienestar no es solo un acto de bondad, sino una estrategia inteligente para construir equipos comprometidos, motivados y exitosos.
