Paraguay sancionó la Ley de Créditos de Carbono, la Cámara de Diputados afirmó que con este paso se busca seguir con el desarrollo del país con un énfasis sostenible. Por su parte, el ministro del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), Rolando de Barros Barreto, explicó que las implicancias de estas transacciones crearán las reglas del juego para que sigan siendo posible dentro del marco de la ley.
Ahora, para que quede más claro, ¿Qué son los créditos de carbono?, Los créditos de carbono son un componente clave de los esfuerzos para abordar el cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera. Su objetivo principal es incentivar la reducción de emisiones contaminantes y promover prácticas sostenibles en la industria y otras actividades humanas.
Estos créditos de carbono, también son conocidos como “certificados de reducción de emisiones” o “bonos de carbono”, son unidades de medida que representan una reducción verificada de una cierta cantidad de emisiones de GEI. Por lo general, se expresan en toneladas métricas de dióxido de carbono equivalente a (CO2e).
Además existe un mercado internacional de carbono en el que los créditos de carbono se compran y venden. Este mercado permite a las empresas y gobiernos comprar créditos para compensar sus propias emisiones si no pueden reducirlas directamente.
Para generar créditos de carbono, una entidad debe implementar un proyecto que reduzca las emisiones de GEI. Estos proyectos pueden ser de diversas naturalezas, como la adopción de energías renovables, la eficiencia energética, la reforestación o la captura y almacenamiento de carbono.
Para que los créditos de carbono sean aceptados en el mercado, deben cumplir con estándares y metodologías específicas para garantizar que la reducción de emisiones sea real, cuantificable, verificable y adicional (es decir, que no hubiera ocurrido sin el proyecto). Ejemplos de estándares incluyen el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) y el Programa de Reducción de Emisiones de California (CARB).
Las empresas que superan sus límites de emisiones pueden comprar créditos de carbono en el mercado para compensar sus excesos. Esto les permite cumplir con sus obligaciones de reducción de emisiones de manera más económica que si redujeran todas sus emisiones internamente. Por otro lado, las empresas que han reducido sus emisiones por debajo de sus límites pueden vender sus créditos sobrantes en el mercado.
Los créditos de carbono se volvieron más conocidos gracias al Protocolo de Kioto, un acuerdo internacional que estableció objetivos de reducción de emisiones para países desarrollados. Sin embargo, el Protocolo de Kioto caducó en 2020. En la actualidad, el Acuerdo de París es el principal marco internacional para abordar el cambio climático, y si bien no prohíbe el uso de créditos de carbono, establece directrices más estrictas para su uso.
Barros Barreto, titular del Ambiente aseguró que la ley “De los Créditos de Carbono” es una herramienta innovadora a favor de la conservación de los recursos naturales dándoles un valor para que puedan ser preservados. “Es una ley que permite que nosotros sigamos desarrollándonos de manera sostenible como nación”, acotó.
Consideró que funcionará como un complemento al trabajo que ya viene realizando el país en términos de sostenibilidad, tanto para el motor agropecuario, que mueve la economía nacional, como para los demás sectores. Explicó también que en el mundo existen muchos fondos de inversión de empresas privadas que tienen grandes pasivos ambientales que están migrando de un país a otro de acuerdo a la credibilidad y las oportunidades que existen, por lo que Paraguay resultaría en un posible destino para esos recursos económicos.
