
Silvia Morimoto Representante Residente del PNUD en Paraguay.
08/08/2023 17:01
Soluciones locales para desafíos globales
Silvia Morimoto Representante Residente del PNUD en Paraguay.
Un grupo de pequeños productores de San Juan Bautista ha ideado e implementado un proyecto de triple impacto que, en poco tiempo, logrará aumentar sus ingresos económicos, ocupará a un sector que se encontraba marginado, y, además, reducirá las emisiones de gases contaminantes. ¿Cómo lo hicieron?
El proyecto referido lleva el nombre de “Producción sostenible de ganado ovino con inclusión social y estrategia ambiental para la disminución de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI)” y es implementado por el Comité Ita Ju, un maravilloso grupo de hombres y mujeres, que busca el progreso de sus familias y de su comunidad. Hace un par de semanas tuve el placer de acompañar la presentación de los avances, los cuales merecen ser compartidos y tenidos en cuenta como un caso de éxito a imitar.
Desde el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se lleva adelante el Programa de Pequeñas Donaciones (PPD), financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial. A través de este programa, se apoyan iniciativas locales sostenibles. Así fue como llegamos al Comité Ita Ju, que ideó y presentó este innovador proyecto que lleva apenas seis meses de ejecución.
Lo clave fue la visión de triple impacto, sin lugar a duda. Primeramente, se adquirieron ovinos de buena calidad, a disposición de todo el comité para la reproducción, con lo cual se mejorará la genética animal. Estos animales no solamente serán vendidos una vez que estén listos, sino que se aprovechará la lana y el estiércol.
Para esto último, se instalaron tres biodigestores en la comunidad, los cuales transformarán los desechos de animales en gas que será utilizado en las casas, y al mismo tiempo, se obtendrán en el proceso otros residuos que actuarán de abono y que servirán para recuperar la capacidad de producción de sus tierras. Con los biodigestores, se evitará la emisión de 60.000 litros de gases de efecto invernadero en un lapso de un año, al dejar de lado la utilización de biomasa.
Finalmente, tenemos el componente social, que no deja de ser central: el comité está integrado en una gran mayoría por mujeres adultas mayores, quienes manifestaron su alegría de poder seguir trabajando y proveyendo en sus hogares, pues no son muchos los espacios en los que encuentran oportunidades para personas de la tercera edad. Este proyecto beneficia directamente a 25 familias que forman parte del comité, y a toda una comunidad de forma indirecta.
Es importante destacar además que, a pesar de que la iniciativa de este proyecto vino desde la sociedad, el comité recibió un constante apoyo de las autoridades e instituciones locales. En nuestra experiencia desde PNUD, esto es clave para lograr la sostenibilidad de las iniciativas.
Paraguay está repleto de personas con grandes ideas para sus comunidades. Esta experiencia nos demuestra una vez más que la gestión local es una vía efectiva para taclear los desafíos más próximos y lograr resultados de triple impacto casi inmediatos, pero a la vez sostenibles y que inciden en los desafíos globales.