
Jorge García Riart
(*) Miembro fundador del Centro de
Investigación de Historia Social del
Paraguay, de la Academia Liberal de
Historia y miembro del Consejo del
Centro de Estudios Antropológicos
de la Universidad Católica.
21/02/2022 09:56
Volvemos
Jorge García Riart
Doctor en Educación Superior
Volvemos a clases 100% presenciales después de dos años de confinamiento en nuestras casas. Algunas instituciones privadas dieron inicio al año escolar ya hace un par de semanas atrás. Pero oficialmente, el 21/02/2022, se abren todas las escuelas y los colegios públicos del Paraguay.
Hay dos novedades importantes en esta vuelta a clases. La primera es la implementación de la jornada escolar extendida en 1º y 2º ciclos de la Educación Escolar Básica en 300 escuelas focalizadas. Esto significa ajustar, en el calendario escolar, más horas de clases por día y, consecuentemente, por año.
Es una interesante decisión para salir del rezago. Paraguay tiene en promedio 736 horas de clase al año, dato que lo ubica entre las naciones con menos horas/clase. Aquí cerca, Chile cuenta con más de 1.100 horas anuales. Más lejos, en Centroamérica, Costa Rica registra un número igualmente superior.
El argumento principal de la vuelta a clases en jornada extendida en algunas instituciones es el mejoramiento del aprendizaje de los estudiantes, objetivo que no puede ser discutido puesto que la performance educativa medida antes de la pandemia indica que el Paraguay se mantiene por debajo de la media.
Pero, la adición de más horas de clases no necesariamente mejora la calidad de la educación. Finlandia tiene un modelo educativo que muchos admiran, aunque su promedio de horas de clases anuales es 677. Corea del Sur, otro paradigma educativo, tiene 658 horas de clases por año en el nivel primario.
Aún persisten en nuestro modelo educativo serias deficiencias en la infraestructura escolar que año tras año saltan a las tapas de los diarios. Es una visión simplista pero demostrativa de la precariedad del presupuesto público destinado a educación en general y a aulas, tecnología, espacios educativos, mobiliario, sanitarios sexados, etc. en específico.
El Presidente de la República reconoció en rueda de prensa que el Estado no puede hacer frente a toda la demanda de infraestructura de calidad que se necesita y le propuso a un locuaz senador que elabore una ley de alianza pública privada para mejorar la base de las instituciones públicas de educación.
Esta noticia que es la segunda novedad de la vuelta a clases coincidió con la inauguración del primer centro de desarrollo de primera infancia de la mano de la inversión privada. “El Hornerito”, en Villeta, fue diseñado no solo para los hijos de los colaboradores de Las Tacuaras S.A. sino también para la comunidad que la rodea.
Para hacer realidad o imitar iniciativas como éstas que contribuyen a mejorar la calidad de la educación se puede empezar por integrar un consejo consultivo empresarial y académico en torno al MEC. No estoy seguro que exista actualmente. Pero sé que desde alguna Dirección se puede articular su conformación. Es mejor que el anteproyecto de ley tenga un acuerdo de los grupos de interés antes de entrar en el Legislativo.
Bienvenidos, bienvenidas, maestros/as, estudiantes, padres y madres, funcionarios/as, empresarios/as, periodistas a clases. Hay mucho por construir aún. Los desafíos son enormes. La educación es responsabilidad de todos/as.